fbpx

Cómo poner límites en el trabajo

por Mar 30, 2022

Poner límites: ¿Por qué necesitas ponerlos en el trabajo?

Ser considerada, ponerse en el lugar de los demás y colaborar con los compañeros son, sin duda, grandes cualidades en el trabajo. No obstante, en exceso, te pueden llevar a no poner límites y a que tus compañeros se aprovechen de tu buen hacer.

Que tú no te aproveches de personas tan dispuestas y colaboradoras como tú no quiere decir que otros no lo vayan a hacer.

Pensamos erróneamente que nuestra buena disposición nos llevará a que nos valoren más o a que nos tengan en cuenta para nuevas oportunidades, pero no suele ser así. 

En mi experiencia trabajando en empresas y ayudando a mis clientas a trascender este obstáculo, he observado que se respeta más a los trabajadores que son conscientes de su valor y ponen límites.

Para empezar a ponerlos te ayudará el mirar más por tus necesidades y renunciar a la necesidad de agradar a todo el mundo.

Poner límites no quiere decir que dejes de ser colaboradora y dispuesta, sino que lo moderes y que no te apresures a decir que sí sin haber antes valorado la situación en su conjunto.

También se trata de no dejar que otras personas te empujen a hacer algo que excede tus límites de tolerancia.

Cómo poner límites

Siendo sincera

Dejando de decir que estás bien cuando no lo estás. 

El miedo a no gustar puede cohibirte a la hora de expresarte cuando no estás conforme.

Por no quedar mal puedes tender a aceptar proyectos que no te apetecen o te sobrecargan.

Es humano, pero todo esto en exceso te desconecta de ti misma y de tus necesidades.

Necesitas ser más sincera para recuperar tu poder personal.

Puedes empezar por cosas pequeñas y más cotidianas y cuando cojas práctica y confianza atreverte con cosas más importantes.

Teniendo en cuenta tus propias necesidades

No te pongas en último lugar.

Es necesario aprender a valorar cada situación: no decir siempre que sí por costumbre o porque es lo que se espera de ti.

Tus necesidades son también importantes y si no las atiendes terminarás quemada y desmotivada. 

La persona que te está pidiendo algo puede no saber cuáles son tus planes y tus necesidades. Por lo tanto, no las tendrá en cuenta.  Se centrará más en lo que necesita que hagas.

Te recomiendo que, antes de decir que sí, pienses en lo que necesitas tú y lo tengas en cuenta a la hora de valorar la verdadera necesidad o urgencia de lo que te están pidiendo.  

Dando valor a tu tiempo y tu trabajo

Tu tiempo también es valioso. 

No te precipites a la hora de aceptar algo que requiera más de tu tiempo.  No lo hagas sin negociar antes tiempos de entrega o alguna compensación, por ejemplo. 

En la medida de lo posible, asegúrate de que se están repartiendo de forma equitativa las tareas y que no es a ti a quien le piden siempre todo porque eres la que siempre dice que sí.

Comunicando con claridad tus límites de tolerancia

Necesitas educar a tu entorno sobre dónde están tus límites.  Para ello, los tienes que tener tú claros antes.  

Una vez los tengas, necesitas comunicar de forma concreta lo que esperas en cada situación. Por ejemplo, en relación a la puntualidad.  Otros ejemplos: las horas en las que contestas el móvil o correos o las horas en las que atiendes asuntos concretos.

Qué esperar cuando se empieza a poner límites

Cuando empiezas a poner límites, puede ser violento e incómodo porque quizás no se espere.

Puede ser que incluso algunos no se conformen con tu nueva manera de abordar la situación y sigan insistiendo o se enfaden para ver si así cambias de opinión.

Ante esta reacción puede ser normal que la duda o la culpa te asalte, pero que esto no te desanime; a pesar de esto, mantente firme.

Verás que con la práctica esa firmeza se irá fortaleciendo y las personas empezarán a entender que vas en serio y moderarán sus peticiones.

Conseguirás educar a tu entorno para que tomen conciencia de que tus necesidades también son importantes y que tienes unos límites que te gustaría que fueran respetados.

Cada situación es diferente en cada empresa. Quizás no todo lo que te expongo lo puedas aplicar a tu situación concreta.

Mi intención con este artículo es hacerte reflexionar sobre la importancia de poner límites y cómo podrías hacerlo. También podrías aplicar estas pautas a los límites que sientes que tendrías que poner a las personas de tu entorno personal.

También te puede venir bien para prepararte para tener conversaciones difíciles. Si te encuentras en esta situación, te dejo aquí el enlace a un artículo sobre este tema concreto.

En cualquier caso, deseo que te haya sido de utilidad.

¿Te animas a dejar un comentario?  

2 Comentarios

  1. Cristina

    Creo que es eso lo que precisamente me pasa en mi trabajo, antes callaba. Hasta que desde hace algunos meses estoy poniendo los límites necesarios para que no me carguen con mucha carga de trabajo y solicite un aumento de sueldo.

    Responder
    • María Naranjo

      Gracias por compartir tu experiencia poniendo límites y enhorabuena por atreverte a hacerlo, sé que esto no es fácil, tiene mucho mérito y espero que más personas se animen a hacerlo.

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

MANTENGAMOS

el contacto

Sucríbete a la newsletter y recibirás contenido práctico para evolucionar y superar obstáculos.

Política de privacidad de datos

5 + 7 =

MANTENGAMOS

el contacto

Suscríbete  y recibe contenido práctico para evolucionar y afrontar el día a día con mayores recursos, además de mi guía práctica de «3 claves para afrontar obstáculos y aumentar tu poder personal».

Política de privacidad

WEBINAR GRATUITO

Cómo hacer una transición a una vida profesional más satisfactoria

Miércoles 30 de noviembre 19.30 hora española (18.30 en Canarias)